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domingo, 22 de noviembre de 2009

"Record of the Lodoss War: La dama de Faris": Donde empieza la leyenda

Por decirlo de alguna forma, “Record of the Lodoss War” es para los otakus amantes de la Fantasía Heroica, lo que “El Señor de los Anillos” es para los “roleros” occidentales, siendo una obra capaz de generar grandes pasiones y que, habiendo partido como unJustificar a ambos ladosa serie de novelas, ya cuenta con adaptaciones en el mundo de los juegos de rol, el manga y el animé.

Ambientada en el mundo de Forcerería, cuenta con tres sagas de gran popularidad, siendo las más conocidas aquella protagonizada por Parn y Deedlit que cuenta con adaptaciones tanto al manga como al animé (Una serie de OVAS) con espectaculares diseños de personajes de Nobuteru Yuuki que data de principios de los noventa y otra de fines de esa década: “La leyenda del Caballero Heroico” que también fue plasmada en dichos formatos (pero en una serie de TV en vez de OVAS).

Treinta años antes de que Parn y compañía emprendieran su viaje a través de Lodoss, la isla maldita, Beld el rey de Marmo era sólo un mercenario de fuerza extraordinaria y Fawn, el monarca de Valis era un noble caballero, Ellos formaron parte del primer grupo de héroes legendarios cuya aventura es la génesis de la obra desarrollada en múltiples plataformas por Ryo Mizuno y el grupo SNE…pero “La dama de Faris” no se centra en ninguno de estos dos bravos guerreros, sino en una capitana llena de coraje, de aspecto débil, pero con un temple de acero: Fraus; es en torno a ella que se reunirán nuestros héroes con el fin de enfrentar al espíritu maligno que asola la isla.
Grifos, elfos y espectaculares demonios que recitan hechizos en un idioma oscuro se mueven por los exquisitos y detallados paisajes forjados por el mágico pincel de Akihiro Yamada, quien le da un gran dinamismo y originalidad a la obra. Misterio, combates adrenalínicos y personajes consecuentes y carismáticos nos trasladan al clásico mundo fantástico. El dibujo es limpio y virtuoso, con poco pero buen uso de tramas y unas expresiones faciales logradísimas junto con un gran diseño de personajes; mención especial merecen Beld “McCloud” y Wort, el primero salvaje, noble e imponente, mientras que el segundo irradia sabiduría y pragmatismo, sin duda un mago como pocos. Interesante es también el diseño empleado para Fraus, que es de una fragilidad y detalle exquisitos, con unos ojos exageradamente enormes que evocan una extraña mixtura entre las Candy y las chicas U-Jiin y que se aparta bastante del lenguaje gráfico mucho más realista (una suerte de homenaje a Frank Frazetta) sin desentonar.

Argumentalmente, no se trata de una obra muy original, pero cabe destacar que el camino que recorren Fraus y sus compañeros se encuentra narrado con un ritmo trepidante y que da algunos giros inesperados, aunque el final es bastante predecible, en especial para quienes tienen previo conocimiento de los OVA`S protagonizados por Parn, sin embargo, eso no empaña el hecho de que el desarrollo dramático es impecable, sobre todo en el momento del clímax, así como también la profundidad psicológica del quinteto protagónico, sobre todo respecto a los dilemas morales que enfrenta Fraus, quien, inmersa en un mundo dominado por los hombres, lucha por cumplir su misión y por ganarse el respeto de sus compañeros pasando por oscuros cuestionamientos no sólo de su fe y capacidades, sino que también de la utilidad de su labor, de lo absurdo de las matanzas y la guerra… a lo largo del camino, la carga de su conciencia se hace cada vez más pesada… Record of the Lodoss War, nos muestra, sin duda, el lado más crudo del camino que un héroe debe recorrer y que no siempre termina en la redención de los personajes, pues el ser humano es esencialmente corrompible y en este sentido, RLW nos entrega una visión realista, despojada de cursilerías y con un cierto dejo de amargura.

martes, 24 de marzo de 2009

Informe Tunguska: Una cruza entre arte y cultura pop


Hoy en día no existen límites en cuanto a formatos, ya sea en el arte, en el cine, en la literatura o el cómic… todo se entrecruza al arbitrio del creador para dar paso a propuestas eclécticas que, con resultado desigual, dan cuenta de una búsqueda creativa, de un deseo de innovación que pocas veces genera el efecto de originalidad buscado, porque hoy en día, gracias a globalización y a la superposición de influencias aquel viejo adagio que reza “nada nuevo hay bajo el sol” se hace cada día más cierto. Ahora bien, lo novedoso está en ver cómo disponemos o presentamos esas cosas viejas para provocar, inspirar y bueno, reflexionar un poco… en el fondo para sacudirnos un poco de la abulia generalizada que a veces nos invade.

Informe Tunguska es una obra colectiva que toma uno de los temores más ancestrales de nuestra civilización y que a través del texto, la escultura (en cerámica) y la gráfica (paneles digitalizados tipo cómic/serigrafía) nos presenta la crónica de un pandemónium made in Chile haciendo propios los códigos del cómic, la literatura de ciencia ficción, la biblia y hasta el horror cósmico. La verdad es que tanta intertextualidad casi me produjo taquicardia: Un poco de Otomo por aquí, una pizca de Tezuka (la rigidez de algunos paneles me remitió al Tezuka más oscuro de Black Jack), una dosis de Baradit algo blanqueado con un poco de Stephen King (Una referencia a “The Myst”), retazos de Lovecraft y su color que cayó del cielo unidos a unos toquecitos de Kafka con su clásica metamorfosis me hicieron sentir que presenciaba el Collage mejor logrado de la historia, una pieza colectiva que funciona como los engranajes de un reloj y que nos plantea una horrible sociedad estratificada y especializada donde el común de los mortales es mantenido en la desinformación, siendo el “Informe Tunguska” una suerte de archivo desclasificado acerca de los horribles y misteriosos acontecimientos que asolaron la ficticia localidad de Tunguska en un Chile sacado de una realidad paralela.


Si bien el concepto de un experimento militar “gone bad” no es nuevo, lo interesante está en la aproximación tridimensional del que se le dota y de las correlaciones con diversas obras literarias que dotan a “Informe Tunguska” de una progresión dramática potente e interesante.

Me explico: Esta exposición está compuesta de paneles tipo cómic elaborados por el gran Claudio Romo (Grabador y profesor de dibujo de la Universidad de Concepción) que fusiona su tradicional estética exhibida en las “murgas” (que recuerdo haber visto hace muchos años) con el manga experimentando con texturas digitalizadas en un apropiado blanco y negro dotado de algunos destellos de color que portan cierta nota de dramatismo y energía: rojos y azules puros se cuelan en algunas de las viñetas contenidas en los paneles. El dibujo es a ratos tosco para contrastar con la pulcritud de los fondos que podrían o no ser fotografías intervenidas… ésa es la gracia de “Informe Tunguska”: la ambigüedad y, por su puesto, la maestría con que Romo ha llegado ha dominar los encuadres y perspectivas propias del cómic tradicional. Pero aquí no solo nos encontramos con la narración secuencial de los hechos, sino que también con fragmentos de texto de diversas fuentes (entrevistas a los supuestos testigos de los hechos, reflexiones de algún personaje, crónica periodística) a cargo de Alexis Figueroa que ayudan a contextualizar los acontecimientos y evoca ciertos referentes literarios (A veces me pareció un poco pretencioso) . A modo de complemento y emulando la exhibición de restos o evidencias materiales de un real hecho histórico expuesto en un museo o de una investigación criminal aparecen extrañas esculturas de cerámica en tonos grises y negros hechas por Bárbara Bravo que exudan un aire Giggeriano y prehistórico: Imágenes de vírgenes supuestamente adoradas en esta sociedad “del futuro” con rostros sacados de una pesadilla genética, fragmentos de huesos, escombros de las explosiones que tuvieron lugar, todo dispuesto inteligentemente como una muestra paleontológica ayudan a transportar al espectador dentro de este universo ficticio, sustraerse de una realidad para entrar en otra que gracias al trabajo conjunto de estos tres artistas se plantea como una alternativa coherente y plausible.


A modo de crítica podría decir que el trabajo escultórico y de texto se ven opacados por el apartado gráfico y que, ciertamente las obras en cerámica lucen mucho más potentes en las imágenes del folleto. Dicho lo anterior sólo me resta decir que si algún museo o sala cultural de su ciudad llega una muestra llamada “Informe Tunguska”, vayan a verla pues no los dejará indiferente.



PD: Está en el subterráneo de la Pinacoteca de la Universidad de Concepción hasta como el 10 de Abril y para aquellos que no lo saben está abierta los sábados hasta las 5 de la tarde y los domingos de 11 de la mañana a 2 de la tarde.


Fe de Erratas: El responsable del guión y de los textos don Alexis Figueroa me ha aclarado que en esta exposición no hay una narración secuencial, sino que es una muestra temática de la novela gráfica que saldrá en abril, así que estén atentos !!

martes, 17 de marzo de 2009

Graveyard, un cómic ecléctico

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Si voy a hablar de Graveyard, más allá de mis gustos y apreciaciones personales, tengo que partir por reconocer objetivamente sus méritos técnicos y alabar el intento que María José Barros (guionista y gerenta general de luf), Mario Prieto (Guion), Eduardo Bromhbley (dibujo y tintas), Sebastián Franchini (Color) y todo el resto del equipo hicieron por brindar un producto de consumo masivo y de buena calidad, porque “Graveyard” es (o era) un cómic muy comercial que contaba con un soporte multimedia que permitía la interacción con sus fans a través de la página web de la editorial LUF mostrando contenido anexo acerca de los personajes y la historia, muy ad hoc al “target” al que se enfocaba(con un par de escenas cachondas y un poquitín de fanservice--sobre todo algunos ángulos a la pechonalidad de las niñas)… Los colores, los diseños de personajes, su construcción psicológica y también la premisa de la historia están cuidadamente pensados para satisfacer el paladar de una generación que creció en un mundo globalizado bajo el alero de los videojuegos y el animé, tomando una estética que me recuerda a una versión pulida y más estridente de “Darkminds”(uno de los primeros cómics con estética animé que leí) de Pat Lee. (Aunque en una entrevista en el Calabozo del Androide explicaron que luego de un sondeo se decidió adoptar una estética similar a Death Note)


“Graveyard” bebe de diversas fuentes para construir un relato bastante sólido, aunque (por lo menos para una vieja ñoña como yo), sin mayores sorpresas. Èso sí, los guiños a diversos bastiones de la cultura pop y ñoñerías varias se agradecen, así como también el rescate de la idea de los horrores cósmicos planteado por el gran H.P Lovecraft. La historia, para quienes no la conocen va más o menos así: La Mansión Graveyard es una institución dedicada a proteger a la gente de las fuerzas malignas que asolan este mundo manteniéndolos en las sombras, pero además (y ahí difieren de la cofradía británica que los formó y de la que posteriormente se independizó) luchan en contra de ellas para evitar su avance. Para cumplir con esta misión cuentan con un equipo formado por cinco chicos que cuentan con diversos poderes y que cargan con sus propios demonios. A simple vista tenemos el clásico grupo de cinco héroes a la usanza de “Gatchamen”, “Los Caballeros del Zodiáco” y como dijo un amigo por allá “Los Power Rangers”, pero no todo es lo que parece, pues si bien en un principio nos encontramos con los estereotipos del líder correcto y bueno (tipo jovencito de la película), el hombre intelectual y reflexivo (Algo así como Giorgio de “El Galáctico” ¿Alguien se acuerda de él??), el chico malo, la mina cabrona y la niña tierna e inocente emocionalmente bloqueada, a medida de que avanza la trama, se va develando lo que hay detrás de cada uno de estos héroes, mostrándonos que hay bastante oscuridad dentro de ellos…. Una de las cosas que ayudaba a dotar a los personajes de mayor profundidad era la existencia de material anexo, especialmente los webcómics, siendo, para mi gusto, los más notables “Asfixia” y “ Sin Remordimientos”, y personalmente, me habría agradado que se hubiera adoptado el estilo del primero en el cómic impreso, pues a ratos el exceso de color marea y distrae. Este último punto fue bastante controvertido y posteriormente se explicó que esta brillantez y colorido tenía como fin hacer más dramático el contraste cuando sucedieran hechos realmente oscuros, como en el tomo tres donde se nota una gama cromática más apropiada plagada de grises, azules, cafés y púrpuras, aunque aún así lo encontré demasiado limpio como para un cómic de terror. Lo que me lleva a preguntarme si era realmente un cómic de terror: Yo creo que no, porque francamente no me asustó para nada aunque sí me entretuvo bastante y logró engancharme lo suficiente como para querer seguir comprándolo y que el dinero desembolsado no se sintiera como una patada en mi billetera (como me pasó con el Caleuche edición aniversario).


Graveyard es un cómic que se lee con facilidad una vez que superas el shock inicial del exceso de color (algo que a lo mejor le pasa a los lectores criados bajo la cultura del blanco y negro), pero que su lectura sea amena y fácil no significa que estemos ante una obra simplona, pues tanto el desarrollo de los diálogos como la dosificación de la información relativa a los personajes y los hechos es sobria y coherente. Por otro lado, considero que la composición de las páginas y de cada una de las viñetas son excelentes, sobre todo porque de vez en cuando aparecían planos y ángulos notables y bastante originales.

En cuanto al dibujo a cargo de Eduardo Bromhbley, puedo decir, que me pareció muy bueno a excepción de algunos problemillas anatómicos que aparecían de vez en cuando. Es fluido, dinámico y las escenas de acción están estupendamente logradas. El trabajo de los fondos es más irregular, sobre todo en lo que se refiere a los interiores de la mansión, donde a veces los personajes se ven como pegados y los muebles como rendereados, no sé, no se integran muy bien. Otro punto interesante a destacar son las bellas portadas que, a cargo de Karla Díaz, mostraban a los personajes en situaciones cotidianas que no decían mucha relación con la trama del cómic pero que sí dejaban en claro aspectos de la personalidad de los chicos (me quedé esperando la portada de Samuel) lo que refuerza mi teoría de que los horrores cósmicos y misterios varios eran una excusa para adentrarnos en las mentes de Arturo, Lucrecia, Melchor, Samuel, Leontina y la Dama Ambar y ver cómo enfrentan las pruebas que el destino les pone y cómo cada una de sus acciones y decisiones van marcando el curso de sus vidas y la de quienes los rodean… inmanencia pura y dura que se vio truncada por los avatares de nuestra economía actual.


En conclusión Graveyard es un buen cómic, una obra correcta que aplica de buena forma los códigos universales del cómic de hoy en día, ese que no es ni gringo ni japonés ni europeo, que es todo y nada… un cómic cosmopolita de excelente factura que puede competir en igualdad de condiciones con publicaciones de la Marvel, DC o Image y , aunque no propone ideas nuevas, introduce elementos que vale la pena rescatar… (si alguno de los chicos que alguna vez leyó un numero de Graveyard siente curiosidad por revisar la obra de Lovecraft que lo inspira me doy por pagada).


Ojalá que LUF siga desarrollando este proyecto al menos en su plataforma de Internet. (Para mayor información visiten: http://www.lufeditorial.com


PD: Las imágenes usadas pertenecen a editorial LUF y el tomo 4 de Graveyard está disponible en formato digital en la página de la editorial =).


lunes, 9 de marzo de 2009

Desvaríos sobre la regularidad de los comics chilenos


Según mi calendario de estudio espartano (en el que solo me falta cronometrar el tiempo que tengo que demorarme en el baño), ya había cumplido mi cuota de bloggeo por esta semana; sin embargo hace poco entré a la página de la editorial LUF y me enteré de que la publicación de "Graveyard" está detenida hasta nuevo aviso por temas económicos.

Realmente es una pena, pero bueno, esta economía de mercado es así, y obviamente en cualquier clase de empresa se requiere de mucho tiempo para lograr la consolidación y las condiciones actuales no son las idóneas, sobre todo en un mercado tan poco desarrollado (o inestable es la palabra correcta?) como el de los comics en Chile...Los chicos de LUF han dado muestras de un gran profesionalismo y es muy esperanzador saber que continuarán activos a través de su página de internet: http://www.lufeditorial.com/

Desde chica los cómics chilenos han producido una sensación de angustia: ver uno en un kiosko o en una tienda especializada (de esas que ya casi no quedan en Conce...in memoriam Eternity Comics)me inundaba el corazón de una alegría extrema y obviamente lo compraba sin pensarlo dos veces, no me importaba si era bueno o malo (ejem..."rayén" de la extinta editorial Dedalos era bien mutante y sin embargo lo compré hasta el numero 9 u 8 ya no recuerdo). Mi compulsión por adquirir los mentados cómics nacionales radicaba en el terror que me provocaba no volverlos a ver jamás en una estantería... pensaba que si los compraba todos, entonces seguirían publicándose indefinidamente...tristemente, al parecer, pocos o nadie compartía esta suerte de paranoia consumista nacionalista. Para mí, ver un cómic chileno ahí, colgando al lado de un Hellblazer o de un maldito superman es un orgullo, una inspiración... una voz que gritaba "Vamos que se puede", un llamado a no achicarse ante las gigantescas editoriales de otros continentes y una muestra fehaciente de que hay que atreverse a soñar en grande (Me fui en volada, parece)... Seguí a Diablo por mar y tierra, compré todo lo que sacó dedalos, lo que pude pillar de visual ediciones y hasta un comic de Fyto Manga, pero bueno, supongo que las cosas no han cambiado mucho desde entonces y la realidad económica sigue siendo tan cruel como siempre... Pero no me importa, cada vez que vea un cómic chileno en mi camino lo compraré y lo seguiré haciendo hasta que tenga 100 años.

Mis palabras son un poco inconexas, es que, aunque tenía mis dudas acerca de la continuidad de Graveyard por el panorama de la economía actual, pensé que tal vez pasaría a ser una publicación bi o trimestral...bueno... es de esperar que vuelvan algún día.

¿Qué queda para el cómic chileno entonces? ¿Publicar solo en valpo y Stgo?¿Ser gratuito y distribuirse sin costo a unos pocos? ¿Sólo estar disponible en la web?¿Será que la clásica plataforma de la revista impresa ya no es viable? No sé, cuando pienso en el futuro del cómic chileno como industria, como una actividad rentable, me angustio un poco, pero una parte de mí cree que sí se llegará a eso algún día no muy lejano, porque aquí hay talento de sobra.

PD: La reseña de Graveyard se viene igual, claro que hasta el tomo 4 no más... veamos qué suerte irá a correr "Arauco" que al menos tiene sus espaldas cubiertas por Planeta de Agostini.

domingo, 8 de marzo de 2009

Wild Palms: Apología del exceso

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Hay algo gracioso acerca de los cómics, películas y libros ambientados en un futuro cercano que ya fue, porque ya pasó el año 1984 y occidente no está bajo una gigantesca dictadura socialista militarizada ( aunque el concepto del gran hermano está tremendamente vigente y no sólo lo digo por el reality homónimo). Es el año 2009 y no se ha activado el SDF-1 y en 1999 Francia no estuvo asolada por una epidemia de SIDA en virtud de la cual se relegó a los enfermos a precarios guetos como se planteaba en la novela gráfica “Pecado Mortal” . (Pero los inmigrantes argelinos y marroquíes viven una situación similar) y “Wild Palms”, creado en la primera mitad de los noventas, no es la excepción: supuestamente su historia transcurre en el año 2007 y vemos al papa Juan Pablo II vivo y que Julliette Lewis aún es novia de Brad Pitt…son detalles, simples detalles que generan una dicotomía entre nuestro presente y el futuro planteado en la obra que pasa, de esa forma, a constituir una realidad paralela…un pasado alternativo.


Luego de esta reflexión procederé a enunciar la trama del cómic simplemente reproduciendo la reseña de la contratapa,: “Corre el año 2007. Harry Wyckoff es un abogado que se ve arrastrado dentro de una sociedad secreta llamada “Wild Palms” (cuya cubierta es la de una agencia de talentos en Hollywood) pero que en realidad está integrada por fascistas desalmados y visionarios de la realidad virtual. Esta agrupación es dirigida por el senador Anton Kreutzer que sueña con controlar la voluntad de sus seguidores y el destino del mundo con la ayuda de las drogas, la religión y la televisión. Harry debe luchar para conservar la razón y se precipita a una pesadilla nebulosa y caleidoscópica: Su lucha sólo puede conducirle a la tragedia…o a la trascendencia”. Como dato extra, esta novela gráfica publicada por entregas de 2 páginas en una revista inspiró una serie de televisión de Oliver Stone que, al parecer es considerada como “de culto”.


Dicho lo anterior y, agregando que el tomo recopilatorio a cargo de B ediciones es coronado por un rimbombante prólogo que exuda snobismo (no sé si existe esa palabra, pero a veces me tomo algunas licencias) tengo que decir que a este cómic, o lo amas o lo odias, porque “Wild Palms” es barroco, psicodélico, verborreico, fragmentado y exuberante…agota la mente y los sentidos logrando crear en la psiquis del lector un nivel de confusión que debe ser similar al que experimenta el atribulado protagonista de esta obra cuya voz en off aparece en casi todas y cada una de las viñetas, dando la impresión de que este cómic necesita explicarse a sí mismo a cada instante…bueno, creo que por eso USA Today lo calificó de “Un toque de diana lleno de creatividad agresiva y desenfadada que eleva la capacidad de la televisión para contar historias hasta una dimensión desconocida”. Claro que yo coincido más que nada en el desenfado y en la agresividad, pues realmente me sentí bombardeada, sobreestimulada y me vi en graves aprietos a la hora de discriminar la información importante del simple “ruido” narrativo, ya que había demasiada intra e intertextualidad, citas cinéfilas, nombres de canciones y cameos…bueno, concederé que las bizarras apariciones de Carrie Fisher, Bill Clinton, Eddie Murphy, Jim Belushi, Bob Dylan , el elenco de Bonanza y Burt Reynolds entre otras celebridades fueron agradables sorpresas (aun caundo fuera para decir “oh! Está Clinton jurando en la tele que está encendida en el fondo”).

Lo que la reseña de la contraportada no decía era que entre los miembros de wild Palms se encontraban no sólo políticos, sino que también numerosas luminarias de Hollywood e intelectuales, dando una visión siniestra y decadente del show Business( Aunque en todo caso ya estamos al tato de su decadencia). Tampoco nos dice que antes de verse tragado por esta vorágine de realidad distorsionada, nuestro héroe era un típico abogado yuppie exitista, snob y aspiracional asiduo a diversas sustancias que le permitían trabajar lo necesario para mantener el estilo de vida propio de Beverly Hills…a mi parecer Harry ya era un alma perdida antes de ser absorbido por los tentáculos de Wild Palms, pero al menos después de aquel episodio, tomó a ratos el control de su vida en un acto de rebelión antisistémico que no llegaría a buen puerto, pero que le daría cierta dignidad a su patética existencia.


En cuanto al apartado gráfico, Julian Allen crea una atmósfera pesadillesca y saturada que es muy apropiada para la historia aplicando técnicas mixtas como la acuarela, lápices secos y fotografía con un resultado desigual, aunque siempre realista. En general los dibujos se ven tiesos y extraños, como calcados de una foto o simplemente como fotografías intervenidas, por otro lado aparecen fotos en composiciones tipo collage y hay algunas viñetas realmente logradas sobretodo en lo que se refiere a fondos, pues, las figuras humanas resultan algo inexpresivas, a veces planas…en síntesis se trata de un dibujo bueno, con gran uso de la perspectiva y de correctas proporciones, pero carente de alma, pues nunca me quedé pegada admirando alguna viñeta como me pasó con el impecable trabajo de Muth en “The Mystery Play” o con la genialidad de Dave McKean en “Arkham Asylum” (por citar a algunos, porque también se me vienen a la mente viñetas conmovedoras de “Juan Buscamares”, “Sambre”, “Ikkyu”, “La espada del Inmortal” y tantas otras).


Objetivamente “Wild Palms” es un buen cómic: Está sobre la media, es provocador e interesante pero que se toma demasiado en serio. Tiene un buen dibujo y una buena historia que termina siendo muy densa.

Subjetivamente, este cómic no me pareció nada del otro mundo, he leído mejores y francamente odié a cada uno de sus personajes…Es demasiado críptica y esquizofrénica, no sé a lo mejor no tuve la madurez intelectual necesaria para comprenderla a cabalidad y valorarla, sin embargo su lectura se me hizo tan paquidérmica que releerla a fin de estudiarla en profundidad sería un acto masoquista.

jueves, 25 de diciembre de 2008

The Mystery Play...

Ficción, realidad y delirio se funden en esta obra brumosa y espesa que hace ya catorce años vio la luz gracias a la aclamada pluma de Grant Morrison y del virtuoso pincel de Jon Muth donde lo único cierto es que todo es incierto.

Un asesinato conmueve al pequeño poblado de Townely en Yorkshire, se trata de un crimen cometido a vista y paciencia de toda la ciudad y sin embargo no hay testigo alguno, pero lo más escabroso no es el hecho delictual en abstracto, sino su víctima…Han matado a Dios…Dios está muerto ¿Quién lo mató? ¿Fuimos nosotros o fue el Diablo? ¿Murió de verdad o sigue vivo? ¿Y qué pasa si nunca existió? …Para Nietzche Él está muerto, en Ydgrasil está en coma ¿Y ustedes qué creen? Dios, o mejor dicho el actor que interpretaba a Dios en la recreación de los Misterios Religiosos muere en extrañas circunstancias en plena función, causando el pánico y asombro de la multitud y dando inicio no solo a una serie de extraños eventos, sino que también a la revelación de oscuros secretos y antiguos cuestionamientos filosóficos y teológicos enmarcados dentro de la niebla asfixiante de la recesión económica.

Tras el crimen una joven y ambiciosa reportera del diario local y un detective afuerino en busca de la redención se unen a fin de develar las verdades que éste esconde, encontrándose con más de una desagradable sorpresa y planteando una importante pregunta que, a mi juicio, es de proporciones ontológicas: ¿Existe una verdad? Y si es así, ¿Hasta dónde llegarías para conocerla?¿Estás preparado para enfrentarla? Este cuestionamiento es principalmente desarrollado a través del personaje del detective Frank Carpenter, quien, intentando limpiar su alma, se hunde en los abismos de la miseria humana mostrándonos que, en realidad, no existen blancos y negros en este mundo, sino que sólo distintas escalas de grises, aunque en el pueblito de Townely pareciera que sólo hay plomo oscuro y negro.

Siguiendo el paso decidido y firme del detective Frank Carpenter y la reportera Annie Woolf el lector se adentra en la sucia y pantanosa vida de los habitantes de este lugar, mostrando varias aristas de la decadencia humana a través de gráficas representaciones de los pecados capitales…a ratos grotesco, a ratos perturbador y , a veces, desesperanzador ¿Habrá entonces cabida para una verdadera redención? ¿Podemos confiar en alguien o algo, o estamos real y absolutamente solos?... ¿Es cada individuo un Jesús en potencia y tiene a su propio Judas o existe algo de lealtad en el mundo?… Nada es lo que parece y nadie sabe para quién trabaja, pues la gracia de “The Mystery Play” es que logra mantener ese halo de misterio durante todo su desarrollo aunque a veces lo haga a costa de molestos cabos sueltos, diálogos forzados y de ciertas incongruencias narrativas: si la idea era confundir, lo logra a cabalidad.


Básicamente se trata de un espectáculo desmoralizador donde se hace una alegoría de la debilidad de la voluntad humana y se muestra una lucha desesperada por romper este círculo vicioso. Pero esa niebla confunde y hace pensar que ,a fin de cuentas, todo es una alucinación; un sueño difuso. ¿Puedes negar tu esencia? ¿Puedes predicar algo en que no crees? ¿Hasta qué punto resistirás sin traicionarte a ti mismo? Son algunas de las premisas sobre las que Morrison se mueve a través de las páginas y que, si bien no se resuelven del todo, abren un interesante debate que nunca pasará de moda. Es por eso que, a pesar de su estética terriblemente noventera (principios de los 90 con esos blusones horribles y los peinados medios escarmenados con base) es una obra que se mantiene fresca y actual, sobre todo ahora que estamos nuevamente en tiempos de crisis, pues como sabemos, en instantes como éstos sale a relucir lo mejor y lo peor del ser humano.


Gráficamente la obra es impecable: gran dominio de la figura humana y de la expresión tanto facial como corporal en general. Mención aparte merece la lograda atmosfera que exuda desolación, tristeza y soledad…un ambiente totalmente sombrío que llega a oprimir el pecho y causar claustrofobia. Se utilizan tonos plomizos, sepias y algunos chispazos de colores fuertes siempre sucios, a fin de evitar cualquier clase de luminosidad, porque la miseria no sólo debe sentirse, sino que verse.

El arte es realmente impresionante, pues el color y el dibujo, aun cuando son espectaculares, se encuentran humildemente al servicio de la historia haciendo suyo aquel lenguaje sombrío y onírico. Jon Muth realizó estas viñetas exclusivamente con acuarelas y el resultado es sobrecogedor, pero su estilo resulta demasiado “pictórico” en algunas ocasiones restándole dinamismo a la obra, pues, en el fondo, cada viñeta, más que parecer parte de una estructura narrativa, cobra mucha independencia, como si se tratara de un cuadro distinto.

“A Mystery Play” funciona en varios niveles narrativos: Tenemos, en primer lugar, una historia policial tributaria de los Filmes Noir; luego viene una lectura teológica (hay una intertextualidad muy interesante con el nuevo testamento, pero explayarme al respecto implicaría develar aspectos fundamentales de la trama), también se puede abordar desde el punto de vista sociológico y económico y, por supuesto, desde el ángulo filosófico.


Como ven, aquí hay una historia para todos los gustos, donde sobran el suspenso y la oscuridad, pero donde el humor no tiene cabida así que les advierto que la digestión de esta novela gráfica es algo pesada y finalmente deja un sabor bastante amargo, pero el riesgo vale la pena.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Morphine Dreams: No solo del cuervo vive el hombre


¿ Qué tienen en común dos amantes que se desintegran en el infinito y un hombre que conduce un vehículo que dejaría en vergüenza al auto fantástico perseguido por una pandilla de coyotes en motocicleta? Pues, a simple vista NADA!, nada excepto haber saludo de la perturbada cabeza de James O`Barr. Sí, el mismo que sorprendió al mundo hace más de veinte años con su genial y oscuro “Cuervo”. ¿ Pero qué hace tan desligado de sus sombríos y plumíferos orígenes? Pues se da el lujo de experimentar… (bueno, algunos críticos han dicho que autocomplacencia pura, con lo cual concuerdo hasta cierto punto).

“Morphine dreams” es un compendio de sueños locos, inquietantes a veces, y otras, simplemente hilarantes… un ejercicio de creatividad a ratos complejo, a ratos desfachatado marc
ado por el trazo seguro y desigual de este norteamericano cuyo fuerte radica más en las historias que crea que en su dibujo. De narración dispar, este cómic que salió a luz en 1999 se divide en 3 segmentos: Dos historias cortas y un apartado de ilustraciones titulado “Wages of Sin” donde se compilan bosquejos dedicados a su esposa Kerin, quien también inspira el primer cómic de este volumen “Pink dust on a yellow moon”, luego le sigue la absurda y genial “Slave Cylinder”.


Sin duda, el mérito de “Morphine Dreams” reside en su peculiaridad, en su carácter personalísimo y completamente anticomercial. Es una obra de múltiples lecturas que, a la vez, es bastante lúdica.

La primera historia es una fantasía romántico-metafísica que habla de la fusión de los amantes, quienes se dirigen juntos hacia la muerte y se unen mediante una especie de rito sexual basado en ingerir una suerte de polvo rosado.¿Una droga o tal vez una suerte de químico afrodisíaco…(Hasta podría ser ambrosía en polvo). El dibujo de O`Barr es algo sucio y a veces (bueno, para ser justos, la mayoría del tiempo) las figuras humanas resultan algo tiesas y desproporcionadas. Creo que en el ámbito “serio” es difícil llegar a superar al “Cuervo” aún cuando este último igualmente tiene varias fallas gráficas.


Siguiendo nuestro recorrido a través de los sueños del Sr. O`Barr nos encontramos con lo que es, a mi juicio, la mejor parte de este volumen: “Slave Cylinder”, donde un ingenioso guión se combina con un dibujo y encuadre de viñetas que irradian dinamismo y energía. Esta historia narra ágilmente las peripecias de Henry (un chico con una estética que nos recuerda al cuervo) y su tripulación bastante sui generis (unos ratones abacanados y barsas hasta decir basta) a bordo de un auto llamado Madra (pariente del auto fantástico, porque habla y todo eso) que, curiosamente es un modelo “Road Runner VII”. Bueno, Henry sus amigos son atacados por una pandilla de sádicos coyotes motorizados que, seguramente no habrían necesitado de los artefactos ACME para devorar al siniestro correcaminos. Mención aparte merecen los sarcásticos comentarios de las ratas, que realmente son de antología.

En cuanto al dibujo, “Slave Cylinder” es casi perfecto, los fondos rocosos del cañón donde se desarrolla la persecución están muy bien logrados, así como también el manejo de la perspectiva. El diseño tanto de los coyotes como de los ratones es delirante, mientras que el punto bajo es nuestro protagonista humano que a ratos luce demasiado tieso y desproporcionado.

Para finalizar, el tomo se cierra con una serie de ilustraciones dedicadas a su esposa, que justamente sirvió de modelo para algunas de ellas. Hay que decir que, si bien hay algunos problemillas de proporción y en algunos casos de rigidez, en general está bien logradas. De hecho hay un par de ellas que están francamente geniales. Aparte de estos dibujos en los que combina tintas, tramas mecánicas y carbón. También incluyó bosquejos a lápiz que van desde el logo del cómic hasta un par de poses para “Pink Dust on a Yellow Moon”. A modo de cierre, en la contraportada aparece una bella ilustración de una mujer besando el pie de Jesucristo crucificado, bajo la cual hay un poema que invita a la reflexión.

Como pueden apreciar, “Pink Dust” es un compilado bastante ecléctico, donde O`Barr nos muestra un lado un poco más luminoso de su obra y de su ser.






PD: ¿Alguien me dice como sacarle el subrayado a las letras, no cacho como se puso ni como sacarlo? ... mm.. fue terrible encontrar imágenes de "Pink Dust" en internet, hay puros pics del Cuervo y para colmo entre tanta mudanza no pude pillar el cómic para escanear directamente las imágenes, así que escanié unas viñetas locas que estaban en mi viejo fanzine donde originalmente publiqué este artículo.

lunes, 27 de octubre de 2008

Eva medusa: Bailando con la niña María


Esta es la historia de una niña que cargaba con la maldición de su madre y también la historia de un hombre que fue por lana y salió trasquilado.

Todo comenzó a principios de siglo en Brasil por culpa de la vanidad, Doña Isabel, la h hermosa esposa de Don Fernando, temiendo que su belleza se marchitara con el paso del tiempo, hizo migas con la hechicera Cucurú y se inició en las lides de la brujería obteniendo la preciada juventud eterna mediante un pacto con el diablo que implicaba ser poseída por el espíritu de Eva Medusa, un demonio cuya aura de placer era infinita y llevaba a los a la más absoluta perdición…pero nada es gratis en esta vida y Doña Isabel debía, a cambio de ese “pequeño favor”, conducir al pueblo negro a la victoria sobre los blancos.

Nadie le advirtió de los efectos secundarios que este pacto conllevaba y la ilustre dama, que nada tenía que envidiarle a nuestra Quintrala, se convirtió en una ninfómana, por lo que su comprensivo esposo optó por encerrarla en una capilla donde dio a luz a su hija y, antes de desaparecer en las aguas del río, juró reencarnarse en la pequeña María para consumar su venganza… Y ya se imaginan lo que pasó:

María, hecha toda una adolescente, se enamoró de Gonzalo, un capataz más calentón que Allen, Rio Saeba y Touga juntos. El problema era que él estaba muy ocupado tirando con las esclavas de la hacienda como para pescar a esta niña con gusto a leche. Al verlo en acción, la pobre María liberó todo el poder que dormía en su interior… y.. “Alea jacta est”!...la primera víctima fue su padre; la segunda Gonzalo, quien intentó demostrarle que ella era una mujer como cualquier otra a la que podía “amar” y olvidar, pero le salió el tiro por la culata y quedó loco por su niña María; que, dicho sea de paso, lo dejó impotente. (mm.. no me pregunten cómo, porque algunas cosas en este cómic desafían toda lógica).

Esta chica, poseída por Eva-Medusa emprendió el vuela para realizar su misión y Gonzalillo inicia su aventura personal en pos de recuperar su “hombría”, sin embargo no todo está dicho, porque María inicia una feroz lucha interna por dominar a aquel rebelde y lujurioso espríritu…¿Logrará hacerlo? ¿Recuperará Gonzalo su virilidad?

Siempre he dudado acerca del amor que este don Juan de cuarta profesa por María, pues considero que es poco creíble que se haya enamorado sólo por haber tenido la mejor experiencia sexual de su vida…Definitivamente “Eva Medusa” no es un cómic que descolle por su romanticismo, pues dentro del intrigante y ágil guión construído por Segura, el eslabón débil está constituido por la relación entre Gonzalo y María. A “Eva Medusa” hay que apreciarlo por su inclinación mística y la cosmogonía brasileña plasmada en sus viñetas y también por su bizarra galería de personajes secundarios: Un enano sátiro, una hacendada hermafrodita, un psiquiatra “highlander” y un gatito sádico ultra-kawaii.

Este cómic tiene el plus de haber ganado el premio a la mejor novela gráfica en España el año 1992 y es, en conjunto, una obra muy recomendable. Y es que a pesar de algunas inconsistencias, el buen oficio del guionista Antonio Segura es innegable. En cuanto al grafismo, el dibujo de Ana Millares es bueno pero irregular. Hay viñetas espectaculares que resaltan por su intensidad, mientras que otras llegan a dar vergüenza ajena, ya que parecen estar hechas al lote. Si les gustan las historias de brujería con cierta inclinación hacia el hentai y la zoofilia (hay un, los numeritos con una anaconda), entonces éste es el cómic para ustedes. Eso sí, eviten mirar la viñeta de la manguera, digo del calcetín..no…no.. ¿era una boa o una anaconda esa cosa? Aplastando a kero-chan…ah… disculpen ¿era un jaguar o un puma?, porque parece estar hecha por un pendejo de pre-kinder. Sin duda, el punto más bajo de la obra.


PD: Bueno, esa es la viñeta en cuestión !!

martes, 14 de octubre de 2008

Domu: Pesadillas lúcidas

Una serie de horrendos crímenes sacude a Tokio…Víctimas y victimarios son gente común y corriente… no hay conexión ni motivo aparente que justifiquen tales sucesos: La policía está en jaque…¿Quién es el culpable?

Katsuhiro Otomo estructura una historia aterradora y trepidante enmarcada en los claustrofóbicos ambientes de la ciudad, jugando con las innumerables posibilidades que ofrece la mente humana (tema que continuaría explotando con “Akira”, su obra cumbre). Sin duda este mangaka es un maestro de la narrativa( disculpen mi falta de objetividad, pero me encanta), pues maneja los tiempos con pericia y dosifica la información hasta llevar al lector a un estado de tensión permanente que lo lleva a identificarse con los desorientados policías que intentan resolver el misterio. En “Domu” no queda otra opción que convertirse en un “Lector Cómplice”.

Mientras todos buscan las explicaciones lógicas, el joven inspector Takayama (Con un notable parecido a Otomo en sus años mozos…si le faltan los lentes no más) se lanza a investigar el asunto por la vertiente de lo paranormal y recurre al médium Nomura, pues cree que los asesinatos han sido inducidos a través de la posesión de las personas involucradas…¿Pero, porqué alguien necesitaba “asesinos intermediarios” y cómo elegía a sus víctimas?...He ahí el enigma a resolver ¿Pero cómo, si es imposible pelear contra un enemigo intangible? O, por lo menos, imposible para una persona común.

Paralelamente a la frenética investigación policial una pequeña niña llamada Etsuko cae misteriosamente enferma y su sorpresivo padecimiento estaría ligado a las acciones del desconocido criminal. Ella es la única capaz de contrarrestrar los poderes de aquel funesto ser que se apodera de la voluntad de la gente, el único problema es que tal vez E-chan, debido a su corta edad, no tenga la fortaleza necesaria para hacerlo.

Revelar los detalles de la trama o decirles porqué el misterioso asesino causa estos líos sería como echarles un balde de agua fría, porque la magia de “Domu” está en su carácter imprevisible, en los giros argumentales, en el constante dinamismo de la historia, los dibujos y los personajes.

Es un manga intenso, claustrofóbico y delirante que nos traslada a los oscuros terrenos de la mente humana…¿Hasta qué punto se puede llegar a estar corroído por la soledad y el abandono?

Una historia consistente, un dibujo excepcional: limpio, detallado y realista, un gran dominio del achurado y un austero uso de las tramas hacen de “Domu” una obra maestra del manga que debería ser leída por todo aquel que se considere un amante del cómic…¿Alguna pifia?...eehh… hasta el momento ninguna, y es que hasta la edición es buena: papel blanco y suave tamaño oficio…¡Por Dios, nadie pensaría que lo editó norma! (no es que sea prejuiciosa, pero los tebeos de esta editorial en los 90 eran de una calidad pésima y no sé como irá la cosa ahora, aunque no creo que muy bien, porque ahora uno puede bajar cualquier cómic… pero para mí nunca habrá nada que se iguale a leerlas desde un buen papel en vez de una pantalla).

martes, 9 de septiembre de 2008

Hemingway: Una historia detrás del escritor



Sin duda Ernest Hemingway es todo un personaje. Este autor norteamericano, autor de obras como “El viejo y el mar” y “¿Por quién doblan las campanas?”, poseía una personalidad atrayente, un agudo intelecto y cierto pesimismo propio de la época en que le tocó vivir.

“Hemingway: Muerte de un leopardo” es un relato biográfico que mezcla historia y ficción, enfocándose en el aspecto más humano del laureado escritor.

El guionista Jean Dufaux escogió situar la acción en Cuba de los años 50, luego del triunfo de la revolución que erigió a Fidel como gobernante y es en medio de este paisaje exuberante y convulsionado donde el escritor analiza imágenes y culpas de su pasado, sacando cuentas no muy alegres que dan paso a reflexiones depresivas y existencialistas.

Mirar hacia a atrás y percatarse del efecto que tienen nuestras decisiones en quienes nos rodean puede resultar un ejercicio aterrador, ingrato e incluso algo distante a veces y esta sensación es plenamente captada por la certera pluma “retro” de Malès, quien haciendo un uso impecable de las tintas, traza la historia con líneas limpias y precisas, buenos encuadres y fondos portentosos. (El uso de la perspectiva y el diseño arquitectónico son de lujo). Premunido de estas armas crea un ambiente nostálgico que rescata la estética del cómic cincuentero, teniendo como única falencia la rigidez e inexpresividad de ciertos rostros a lo largo de las viñetas. Ahora bien, el punto más alto en cuanto al grafismo es, a mi juicio, la composición monocromática de algunas páginas y sobre todo, la desgarradora secuencia en la que un leopardo caza en medio del silencio.

Sabida es la afición que el escritor tenía por los safaris y es, justamente lo que ocurre en uno de ellos lo que origina el argumento en torno al cual se desarrolla la obra: Cuenta la leyenda que nadie sobrevive a la caza del leopardo, nadie…excepto quien ha de escribirla.

Angélica, una joven mulata (mezcla de Ava Gardner y Grace Jones, para que se hagan una idea), busca desesperadamente a Hemingway porque considera que el literato había sacado provecho de su padre al basarse en él para escribir “La hora triunfal de Francis Macombe” y por ser el único sobreviviente al ataque del leopardo que acabó con la vida de su progenitor. Pero ¿Consumará su venganza? ¿Qué verdades descubrirá en el camino?

Aspectos como el amor, la soledad y la amistad en la vida de Ernest Hemingway son tratados con sutileza y agilidad, haciéndonos partícipes de su mundo e inquietudes a través del cálido e íntimo prisma con que se analiza la psiquis del escritor. En este cómic hay una soberbia construcción psicológica de los personajes, motivaciones claras y una narración a-lineal que hace más sencillo las relaciones causa-efecto derivadas de cada evento ilustrado en las viñetas.

“Hemingway…” nos muestra la voracidad de las pasiones humanas, estructurando una historia de celos, intrigas y venganza en que se entremezclan mito y realidad.