lunes, 9 de junio de 2008

¡¿Ygdra qué?!


Una ignota y arcana tarde de jueves estaba en Messenger y el destino se apiado de mi atribulada alma dando paso a un sin fin de conjunciones cósmicas que me llevaron al encuentro de mi conspicuo y mayestático contertulio Jorge Luis dentro del ciberespacio (me salió cacofónica la redacción de este post). Veamos… el individuo en cuestión me hizo una oferta que yo (estudiante de derecho que intenta por todos los medios evadir la preparación de examen de grado) no podía rechazar: Película freak Sci-fi ultra B y conversación igualmente bizarra.

A eso e las 5 y algo de aquella tarde apareció en mi puerta un espigado ser de rizados cabellos con un DVD bajo el brazo y un libro, que según me dijo, era atingente a la trama del film que íbamos a ver. Lo cierto es que Jorge llevaba meses transmitiendo sobre dicha obra literaria y la curiosidad me invadía, pues la promocionaba como “Gigger informático”. Pero no fue hasta este fin de semana recién pasado que abrí la cubierta del tomo y me lancé en un frenético trance de lectura…en menos de un día ley el mentado libro…Jorge Luis estaba en lo cierto… es más Giggeriano que una peli con diseños de Gigger… Yo definiría Ygdrasil como “Hentai cybertentacular giggeriano metafísico” o algo por el estilo… en realidad esa categorización es imprecisa, pero veamos: Es ciencia ficción, tiene tentáculos de carne y metal, es sádico… es masoquista y es adictivo…. Lo cierto es que la mitad del tiempo no tenía idea de qué cresta era lo que estaba leyendo pero no podía parar. (de hecho seguramente tendré que darle dos lecturas más, por lo menos), pero creo que el punto no es “entenderlo”, sino que “sentirlo”, porque me angustié bastante con las peripecias de Mariana y compañía, reí y hasta casi lloré y todo me parecía posible. No sabía cómo se desataban algunas situaciones, sobre todo en los viajes virtuales, pero de alguna forma todos los delirios me parecían lógicos dentro del contexto de este libro que dejó en evidencia toda mi ignorancia electrónica o cibernética, sosteniéndome sólo en mi ñoñerìa mitológica y filosófica. Baradit no se molesta en explicar muchas cosas y eso se agradece, pues a veces tanta reconstrucción con fines pedagógicos desperfila y diluye los hilos argumentales y tratar a los lectores como débiles mentales resulta, francamente, odioso.

Si bien todo lo relacionado al aspecto computacional me pareció absolutamente marciano dada mi falta total de conocimientos sobre el tema, el resto de los temas no me causaron mayores problemas. Me agradó lo vertiginoso del ritmo narrativo y las dinámicas de interacción de los personajes (Ghûnter/ Reche/Mariana y la macabramente hilarante dupla Alvarado/Ramírez) y odié las descripciones de las torturas, al Tangata Manu y al Maldito Imbunche, una personificación de todo lo que hace miserables a los seres humanos. Fue, precisamente en estos pasajes, cuando maldije tener una imaginación tan prolìfera… visiones horrendas inundaron mi mente y no pude sino sentir pena por todos quienes se cruzaban en su camino.

Dejando de lado la muy bien lograda atmósfera cyberpunk claramente post apocalíptica, Ygdrasil relata un clásico “camino del héroe” orientado hacia la redención a través de la auto inmolación (tremendamente católico, aunque sus referentes más utilizados son los brahamanes y el budismo, pasando por mitos mapuches.) El dolor nos hace libres, el dolor libera y la muerte es la única forma para escapar de esta miseria que es la existencia vacía de quienes no tienen una motivación, pero la muerte implica trascender hacia un plano superior… La vida de Mariana es una tortura de principio a fin y mejor ni les cuento como termina esta cosa… yo realmente quedé en Shock, aunque no puedo decir que no lo veía venir. (pero no les cuento nadaaaaa!!!)

Mención aparte merece el satánico imbunche, un ser detestable y asqueroso, pederasta gay, psicópata y ególatra cuya sola aparición me causada arcadas y el horrible negocio de las “perras” (espero que ningún mafioso emprendedor tome la idea) que eran mujeres cercenadas utilizadas para satisfacer carnalmente a los clientes estando en estado de semiinconsciencia mediante un peligroso proceso artesanal(Como “Boxing Helenna” pero sin bracitos y con el cerebro frito, algo así como muñecas inflables vivas pero carentes de extremidades) que me dan una sensación de absoluta decadencia de la humanidad.

No importa en qué lugar remoto ni en qué tiempo nos encontremos, hay códigos universales que jamás cambiaran: La miseria humana es y será siempre atemporal… los padecimientos de Mariana y sus encrucijadas son similares a las del atribulado estudiante en quiebra que Dostoiesky nos presenta en su magníficamente desesperante crimen y castigo y es ese sentimiento de desolación, esa angustia claustrofóbica la que se experimenta en Ygdrasil: Los males de la perversión sexual, el daño que causa el fanatismo religioso ciego, la maldad del mundo corporativo y de un gobierno egoísta cuyo fin es el poder por el poder y no el bien común… todos somos prescindibles… todos somos instrumentos… ¿Para qué estamos vivos entonces? ¿Por qué nunca perdemos la esperanza?... bueno… la esperanza es lo último que los seres humanos pierden y es lo que nos impulsa a enfrentar las adversidades, pero si supiéramos cuál será nuestro fin, tal vez nos daríamos por vencidos ¿O no?.. bueno, los seres humanos también somos testarudos.

lunes, 26 de mayo de 2008

Como el agua entre mis dedos...

Mmm...hay tanto que hacer y tan poco tiempo... En teoría sólo debo preparar mi examen de grado pero en realidad quiero hacer de todo menos eso...

Quiero dibujar y dibujar hasta lograr una fluidez decente, pues cada vez que agarro un lápiz siento que mis trazos son cada vez peores y eso me genera una inmensa frustración. Quiero hacer deporte (más del que estoy haciendo) ya que pasé de ballena azul a orca y actualmente soy un ente manatiforme y quiero leer y leer cosas entretenidas y no los malditos "Bienes" de Peñailillo.

Mi mente trabaja a pasos agigantados en ideas varias: artículos para el blog, empezar por fin a hacer algún comic, aprender a usar esas herramientas digitales que todos saben ocupar menos yo, releer toda Narnia y el Retrato de Dorian Gray en inglés, terminar "Crimen y Castigo"... mm... seeeeehhh... Soy un ser endiabladamente nerd que ama la posibilidad de concretar cada uno de sus ñoñísimos caprichos.

Pero por muy bonito que sea soñar, debo cumplir con mis responsabilidades terrenales y preparar ese maldito examen de grado que, más que ocuparme, me preocupa. En todo caso... se supone que de aquí a la próxima semana a más tardar termino de resumir y empiezo a torturar mis neuronas de lleno con los Desvaríos de Alessandri, Dominguez, "Peña" y compañía, mientras mi pobre Fedor me mira con lánguidos ojos como diciendo "Léeme"... Por mientras los dejo con mis últimas sacadas de vuelta que no son de lo mejor, pero si no sigo dibujando nunca recuperaré el exiguo talento que tenía... ahhh... es increíble como las habilidades gracias al artero paso del tiempo y a la falta de voluntad se van como el agua entre los dedos.


Una bruja algo cabezona... casi muero cuando mi hermana la mira y me dice "ya no te quedan tan bacanes como antes"... sí lo sé.... ¡A practicar se ha dicho!.... Creo que me quedó con cara de chula @_@.

Este de acá es más "Elizabéthico" .... me gustan los tonos morados...





Y está soy yo en "Parca mode-on".... me haré un polerón igual !! es ... como "tierno"... mi parte favorita son las pantuflas . Me dejé el pelo más largo de lo que lo tengo ahora porque me entretuve mucho haciendo las trencitas. ¿Qué más puedo decir? Por muy psicópata que suene me gustaría ser una parca aunque duera sólo una vez y poder cortar los hilitos de vida de la gente que me cae mal cuando me venga en gana y me gustaría ver el momento exacto en que mueren cuando ocupo mi tijerita en un caldero mágico. (No sólo soy nerd, también estoy demente)

jueves, 15 de mayo de 2008

Ghibli o el arte de picar cebolla


Puede que a algunos les suene despectiva la manera en que titulé este artículo, pero el que no haya llorado con alguna producción de Miyasaki y compañía que tire la primera piedra... a ver, me explico.... hoy en día en el cine y en la Tv se pica mucha, pero muuuchaaaaaaa cebolla, en cantidades industriales, creo y en el animé también. Pero ¿Cuántas de esas producciones realmente emocionan? ¿Cuántas nos erizan los pelos? ¿Es comparable la masacre despiadada de personajes de personajes que, en secreto o no, se aman al son de música épica o bien romántica a la ternura de "Tonari no Totoro" o al amor imposibe de "Porco Rosso"? mmm.... masacre despiadada.....de todos los personajes.... eso es.... como se resumen varias de las obras de las Clamp... (y no es que no me gusten, me encantan, pero cuando se empiezan a matar los unos a los otros declarándose su amor eterno, es como si nos dijeran "Llora ahora, mierda!!", pero en realidad, nos dejan en estado de Shock)

Las obras de Ghibli, por su dulzura y distintivo estilo gráfico podrían considerarse como orientadas hacia niños, pero lo cierto es que son capaces de emocionar hasta los huesos a cualquier persona. La mayoría son tremendamente simples y profundas y es por ello que funcionan tan bien...no importa si eres de Japón o Malawi, de alguna forma terminas sintiéndote identificado (sino no me explico cómo terminé llorando a mares con las aventuras de un cerdo rosado que piloteaba aviones ...¿seré medio depresiva?).

¿Qué hace a las películas de los estudios Ghibli tan especiales? No lo sé, tal vez tenga que ver con la predominancia de valores como la amistad y el amor en la mayoría de ellas o en que la forma está al servicio del fondo y no viceversa, como ocurre en la mayoría de las producciones live-action y animadas (Paprika es preciosa, pero al final quedas con la sensación de haberte intoxicado con peyote). Uno podría criticar, por ejemplo, el diseño de personajes... que básicamente son las mismas caras con distinta ropa y corte de pelo (La princesa Monoke es claramente "Heidi gone wild"), pero ese dibujo suave y carente de pretenciones que no por ello es menos hermoso permite que el espectador no quedar "anonadado" por las imágenes y prestar atención a la narración. También hay que destacar la impecable musicalización que, en mayor parte, es responsabilidad de Joe Hisaishi.

Todo lo que Ghibli produce me genera una profunda emoción, si hasta con "On your mark" quedé maravillada. Es que cada trazo irradia pureza y amor por este bello arte que es la animación y ya sea en las aventuras fantásticas creadas por Miyasaki o en las obras realistas y conmovedoras dirigidas por Takahata el espectador simplemente se deja llevar por esos colores, rostros y suaves movimientos acompañados de la música precisa, pues la combinación de elementos al servicio de la historia logra producir una sensación de total coherencia e intergración.

En síntesis, la gracia de Ghibli es la dedicación que sus miembros entregan con cada película, creando una atmósfera envolvente que nos transporta a mundos mágicos o a veces a realidades terribles pero hermosas.
Mmmm.... me gusta Ghibli... ¿Y qué?

domingo, 27 de abril de 2008

It´s good to be god...isn´t it?



Después de que Jesús murió en la cruz y que Mahoma inició su gesta “evangelizadora” podríamos decir que el monoteísmo llegó para quedarse , salvo contadas excepciones, por lo menos en occidente, son pocos los que adoran a las antiguas y míticas deidades que en un principio ofrecían explicaciones para los fenómenos naturales ¿Pero qué pasó con esos Dioses? ¿Alguna vez existieron o sólo fueron un invento para aprehender la misteriosa realidad de los primeros seres humanos?
La idea de estos Dioses semi humanos siempre ha rondado en mi mente. De hecho, de pequeña devoraba libros acerca del panteón griego y por eso decidí buscar el Olimpo y entrevistarme con el Dios de Dioses… el gran Zeus y ver qué opina sobre el mundo de Hoy.
Cargada sólo con mi notebook y un abrigo por si hacía frío en las alturas me embarqué en esta pequeña aventura.
-He… buenas tardes su altísima deidad. (la verdad es que no sé como dirigirme a un Dios, ya que apenas me sé la forma protocolar para dirigirse a un juez o ministro de corte)
-Hola pequeña mortal. No debes ser tan parsimoniosa conmigo.
-Hee… Bueno, Zeus, la verdad es que me sorprende el hecho de que realmente usted exista, dígame ¿Por qué ha permanecido en el anonimato durante tantos siglos?
-La verdad es que interferir en la vida de los humanos es algo bastante agotador y quería tener algo más de tiempo para mí. Además, el Olimpo estaba más desordenado que la Concertación, por eso opté por crear un paraíso y olvidarme de lo que pasa allá abajo… realmente vivo menos estresado.
-¿Pero no extraña ser adorado por miles de mortales?
- La adoración es un arma de doble filo, basta con mirar lo que le sucede a esos actorcillos y cantantes. Las intrigas y envidias que se desatan son bastante molestas. Sólo puedo decir que siento nostalgia de las mujeres….son muy hermosas. Todo el resto de las obligaciones divinas prefiero dejárselas a Dios, Jehová o Alá o como quiera que se llame ese tipo…
-Mmmm… noto un dejo de desprecio hacia ÉL. ¿Cuál es su opinión sobre el monoteísmo y sobre este Dios único en particular?
-Sin ánimo de ofender, considero que el monoteísmo es harto aburrido… eso de un solo Dios que para colmo los hace optar entre el bien y el mal y si se desvían se van al infierno me parece ridículo… Si el destino nos gobierna a todos, incluso a los Dioses ¿o acaso crees tú que este chico Jesús realmente tenía la opción de no morir en la cruz? ¿Qué crees tú que su padre le habría hecho? La verdad es que esto del monoteísmo y de los postulados tanto del islamismo como del cristianismo me parecen cínicos...
-¿No estará usted proyectando el odio que siente hacia su propio padre?
-Querida, todos los padres de los entes divinos son iguales… sus egos son tan enormes que se “comen” literalmente a sus retoños… la verdad es que siento pena por Jesús.
- ¿Pena dice usted?
-Sí, porque el pobrecito murió virgen mientras que su padre gozó de lo lindo con María. O sea, ¿qué clase de Dios condena el adulterio y luego fornica con una adolescente comprometida con otro hombre?
-Guardemos las proporciones, señor, hay mucha gente que cree en la virginidad de María y usted habla del Dios cristiano como si éste fuera un vil pederastra. Además usted no tiene moral respecto a esos temas.
-Ahhh(Zeus suspira y sonríe picaronamente) Niña, yo hablo de esos temas porque tengo mucha experiencia en esas lides… tú, si algo sabes sobre mí, tendrás al menos una vaga idea de a qué me refiero.
-Sí….Mejor pasemos a otro tema, señor ¿Qué es lo que más extraña de ser un dios activo?
-Bueno lo que más extraño es seducir a doncellas… poseerlas disfrazándome de exóticos animales e incluso de fenómenos climáticos.
- mmmm Yo pensé que extrañaba más el poder.
-No voy a mentirte, los dioses somos muy ególatras y adoramos el poder, pero yo soy más lujurioso que un sátiro.
-¿Y por qué no ha continuado con sus actividades eróticas?
-Lamentablemente las mujeres de hoy en día son mucho más agresivas sexualmente y si quisiera tener relaciones con alguna sólo bastaría con pedírselo, lo cual es bastante aburrido. Además, ahora exigen protección…no le veo la gracia.
-Respecto a sus andanzas ¿Por qué se disfrazó de toro?...me parece algo incómodo para la doncella.
-Jajajaj…pues esa doncella era de temer…
- Cambiando radicalmente de tema ¿A qué personaje de la actualidad admira o le simpatiza?
- Creo que Bill Clinton es un tipo muy simpático, además es un gozador de la vida, igual que yo… ese affair con la gordita Lewinsky fue un episodio muy gracioso.
-¿Existe alguien que le parezca desagradable?
-Pues hay muchas personas a las que considero desagradables… a lo largo de los siglos la historia ha sido marcada por muchos idiotas con ínfulas de dios, pero si nos circunscribimos al siglo XXI y por una “cuestión de piel” tendría que decir que no aguanto a Ratzinger… se parece a una parca vieja.
-¿Qué opina de la sociedad actual?
- Pues me parece muy vacía y triste….creo que incluso los que dicen creer en Dios no creen realmente….hablan de la trascendecia del ser humano y creen que dejarán un legado cuando en realidad no existe nada más que el aquí y el ahora…
-Muchas gracias por su tiempo.
-Jajaja… de nada.

Me siento algo idiota al concluir la entrevista… “gracias por su tiempo” ¿Qué es el tiempo para alguien que es eterno?

martes, 8 de abril de 2008

El sueño del tiburón: el lado más salvaje del hombre

Si crees que la mirada de un león hambriento te provocaría pánico, sólo espera a que Patrick Lambert te mire a través de su monóculo y que, como por arte de magia, se encienda el fuego.

Matthias Schultteis nos entrega dos tomos llenos de violencia, soledad y desesperanza ambientados en el sórdido hampa de Lagos (no el capitán planeta, sino que la capital de Nigeria) en los años 80. Ahora bien, el hecho de que la acción esté circunscrita específicamente a aquella época y lugar no lo hace menos universal. Hecha esta aclaración procedo a hablar del cómic en sí: “El sueño del Tiburón” nos plantea un conflicto en que personajes oscuros y marginales se enfrentan contra un no menos corrupto y marginal aparato gubernamental por la posesión de un revolucionario chip de informática militar que les permitiría controlar toda clase de misiles (muy a lo Best- Seller de Tom Clancy y tantos otros), pero al poco andar las cosas se vuelven personales y se inicia el clásico juego del gato y del ratón con la salvedad de que aquí no hay héroes no villanos…todo es confuso, tal como los sueños (o más bien una pesadilla) y como ocurre en el sueño de la vida, sólo se despierta al morir.

Aquí no existen ni el amor no la amistad, sólo el instinto puro, la paranoia y el sexo por el sexo…una trepidante lucha por sobrevivir a toda costa en un ambiente enrarecido por la magia negra…
El primero que da muestras de humanidad pierde; el amor humaniza y por eso mata. Ésa es la dura lección que Lambert aprendió tardíamente y en torno a la cual sólo tuvo tiempo para meditar estando en las fauces de un escualo.

El dibujo de Schultheiss es crudo, realista (con excepción de las desproporcionadas curvas de algunas féminas muy “ochentenas”) y suciamente colorido, como si quisiera ilustrar la contaminación y oscuridad que habita en el alma de los personajes. Entre los rojos, negros, grises y cafés, el mar turquesa aparece como un remanso siempre acariciado por el viento y los rayos del sol. Sin duda es en el ritmo cadencioso de las aguas donde Schultheiss demuestra su pericia en las acuarelas.
Interesante es la composición barroca de las viñetas, siempre atiborradas de humo, balas, balas, objetos o personas, dando la impresión de un irremediable hastío de todo cuanto hay en el mundo.

Realidad cruda y contemporánea, crueldad extrema y, sobre todo, una inmensa y angustiante sensación de vacío es lo que la lectura de este cómic provoca. Y es que la visión que Schultheiss tiene del ser humano no es muy alentadora que digamos, pero no se puede esperar otra cosa de un hombre que creció entre las ruinas de la segunda guerra mundial y es por eso que “El sueño del Tiburón” irradie tanto dolor y tristeza.

miércoles, 2 de abril de 2008

Mi vida criminal

Soy un ser lleno de pequeños vicios y comportamientos extraños…podríamos decir que tengo cierta inclinación a la maldad y en virtud de dicha tendencia he cometido actos un tanto reprochables.
Desde pequeña fui una astuta ladrona de chocolates, diezmando las provisiones de mi madre y de mi abuela. Recuerdo que, a pesar de mi morbidez, me deslizaba cual ninja con la finalidad de recolectar esos preciados manjares que sacaba cuidadosamente de sus envoltorios y los reemplazaba con piedritas o algodones pensando que nadie se percataría de mi delito (bueno… era chica todavía, mi mente criminal aún se había perfeccionado).

Pero el hurto de chocolate no fue mi único crimen, sino que también me dediqué a la adquisición de material prohibido durante cuatro años. Esta pequeña travesura sólo es posible en un país tan estrecho de mente como Chile, donde venden ciertos cómics (que no eran de Manara lo aclaro altiro) sólo a gente con criterio formado ¿Pero quién tiene criterio formado? ¿Qué cresta es eso? Es un concepto tan vago que, por alguna razón, se relaciona con la edad…..ehh… y la verdad es que creo que con el paso del tiempo el criterio no se forma, sino que se deforma: Nos volvemos cínicos, renegamos de nuestros valores, trastocamos nuestras prioridades y, en buenas cuentas, nos cagamos del mate….¿O acaso no son las mayores atrocidades del mundo causadas por “adultos con criterio formado”? Disculpen, me desvié del tema =).

Ahora continuaré con el relato de mis compras ilícitas: Todo comenzó hace mucho tiempo atrás cuando, estando yo en la casa de mi tía Lucy Draculina, arribó la élfica Elizabetha con un adorable tomo empastado de reluciente rojo italiano….ese tomo era la primera entrega de “Sambre” (novela gráfica que ya comenté en este blog) y que me cautivó por su magníficos dibujos y su tórrida historia. De inmediato inquirí a Liz respecto del lugar en que realizó tan espectacular compra: El extinto Eternity Comics. Sin embargo, no todo fue color de rosa, pues cuando llegué a comprar el mentado tebeo no me lo vendieron porque era menor de edad!!! BUaaaaaaa. Pero yo quería ese cómic a toda costa….todos los tomos TODOS!! y también quería todas las novelas gráficas que vi en sus estanterías ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo los conseguiría? Esa colección de hermosos tomos empastados debía llegar a mis ávidas garritas así que decidí utilizar a mi adorable Lucy para consumar mi plan.

La idea era simple… Lucy iría al local y adquiriría la preciada mercancía para luego entregármela. Yo la esperaba agazapada tras una de las columnas de la galería y cuando ella salía bajábamos las escaleras y realizábamos el intercambio mirando hacia todos lados como si fuéramos seguidas por el FBI… parecía que estábamos transando secretos de estado o que adentro del comic venían escondidos los planos de un arma nuclear. El único problema era que a veces Lucy olvidaba darme el vuelto y se lo tenía que recordar mascullando como si el dueño de la tienda tuviera súper oído y se percatara de que los cómics eran para mí como a 100 metros de distancia . De esta forma logré armar mi adorable biblioteca gráfica Glénat que aún conservo como uno de mis más preciados tesoros…claro que, hasta hoy en día, creo que en todos se abusa del desnudo… o sea… como cada tres viñetas ¡Paf! Un trasero, un seno al aire, en fin…al principio me chocaba un poco, pero luego me acostumbré y ahora ni miro mucho aquellas escenas un tanto innecesarias. Entiendo que dibujar ropa es algo latoso, sobre todo los pliegues y la caída de las telas, pero como que se fueron al “chancho” con la evasión de ese problemilla.
Un efecto colateral de mi adquisición de estas novelas fue mi tendencia a asociar el “cómic de autor” a las mujeres desnudas, prejuicio que con el tiempo se me ha ido quitando gracias a la lectura de nuevas obras.

lunes, 17 de marzo de 2008

The Beauty of Gray


Oscar Wilde es uno de mis escritores favoritos… todo lo que he leído de él me ha conmovido y no puedo hacer otra cosa que admirar su tremenda sensibilidad, ingenio, inteligencia y versatilidad… sus ensayos, sus cuentos, su novela, obras y poemas tienen un “algo” que los hace atemporales.

De pequeña lloraba cuando mi tía me leía el Gigante Egoísta o el Príncipe Feliz (aunque no tanto como ella que durante toda la lectura permanecía con los ojos cuajados de lágrimas). Cuando era chica no entendía la reacción que generaban en mí, pero en cada uno de esos cuentos infantiles había un triste llanto, una sensación de vacío que denota la soledad e incomprensión que atormentaban a su autor….sólo cuando leí “El retrato de Dorian Gray” pude adentrarme en los tormentos que asolaban el alma de Wilde, pues me pareció ver en Basil un retrato literario de su persona y el efébico Dorian, su amor y verdugo, una semblanza de Bosie; quien, como todos sabemos, causó gran dolor en el corazón de este gran escritor.

“El retrato de Dorian Gray” funciona a varios niveles. En primer lugar, es (por lo menos para mi gusto) una novela sumamente entretenida que mantuvo mi atención y me causó más de algún escalofrío. Es, en cierta medida, un relato “desesperante” en el buen sentido de la palabra. Por otro lado, nos enfrenta al relativismo moral de occidente de una forma deliciosamente sarcástica al describir la cínica sociedad victoriana en la que se desenvolvía: Snobismo y hedonismo puro y duro encarnado en el malévolo pero adorable Henry Wotton, una suerte de Mefistófeles decidido a corromper al Joven Dorian, cuya belleza y tímida gracia lo hacían tremendamente cotizado en los eventos de la alta sociedad londinense ¿Pero cómo entrar en un nido de víboras sin perder la frescura e inocencia que lo hace querido y especial?
En relato está también presente el problema de la dualidad del ser humano, la bondad, la maldad, lo espirtual, lo carnal, esas “dos almas” que han atormentado a tantos personajes a través de la literatura , el juego de las apariencias y también, la visión filosófica de Wilde sobre el arte y el ser humano que se complementa de una manera impresionante con lo expuesto en “De profundis”.

Dorian Gray era una suerte de ruiseñor en una jaula de oro, un ser delicado y bello que no había experimentado la vida en el mundo real y en su deseo de ser feliz se ve atrapado en la vorágine del placer por el placer y sintiendo desprecio por sí mismo a medida de que se iba despojando de su pureza. Dorian es también, el vívido ejemplo de quienes tratan de acallar sus conciencias y se autoengañan, pues ¿Quién no ha deseado alguna vez que los efectos de sus acciones no repercutan en uno mismo?...pero no se puede escapar de la inmanencia, no importa con quién se haya hecho el pacto. El cuadro de Basil capturó una parte del alma de su joven modelo, pues era un genuino acto de amor…. Pero ese amor, que infundió nuevos bríos creativos a su autor, generó en Dorian el reconocimiento de su propia belleza y un sentido de la vanidad que lo llevó a la decadencia. Un hombre sin edad, sin lazos profundos, sin capacidad de asombro es, simplemente, una cáscara vacía. Él no era ni bueno ni malo, sólo algo egoísta y, con el tiempo, se volvió aún más solitario de lo que era y es la soledad el puñal que causa más cicatrices en el alma.