martes, 17 de marzo de 2009

Graveyard, un cómic ecléctico

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Si voy a hablar de Graveyard, más allá de mis gustos y apreciaciones personales, tengo que partir por reconocer objetivamente sus méritos técnicos y alabar el intento que María José Barros (guionista y gerenta general de luf), Mario Prieto (Guion), Eduardo Bromhbley (dibujo y tintas), Sebastián Franchini (Color) y todo el resto del equipo hicieron por brindar un producto de consumo masivo y de buena calidad, porque “Graveyard” es (o era) un cómic muy comercial que contaba con un soporte multimedia que permitía la interacción con sus fans a través de la página web de la editorial LUF mostrando contenido anexo acerca de los personajes y la historia, muy ad hoc al “target” al que se enfocaba(con un par de escenas cachondas y un poquitín de fanservice--sobre todo algunos ángulos a la pechonalidad de las niñas)… Los colores, los diseños de personajes, su construcción psicológica y también la premisa de la historia están cuidadamente pensados para satisfacer el paladar de una generación que creció en un mundo globalizado bajo el alero de los videojuegos y el animé, tomando una estética que me recuerda a una versión pulida y más estridente de “Darkminds”(uno de los primeros cómics con estética animé que leí) de Pat Lee. (Aunque en una entrevista en el Calabozo del Androide explicaron que luego de un sondeo se decidió adoptar una estética similar a Death Note)


“Graveyard” bebe de diversas fuentes para construir un relato bastante sólido, aunque (por lo menos para una vieja ñoña como yo), sin mayores sorpresas. Èso sí, los guiños a diversos bastiones de la cultura pop y ñoñerías varias se agradecen, así como también el rescate de la idea de los horrores cósmicos planteado por el gran H.P Lovecraft. La historia, para quienes no la conocen va más o menos así: La Mansión Graveyard es una institución dedicada a proteger a la gente de las fuerzas malignas que asolan este mundo manteniéndolos en las sombras, pero además (y ahí difieren de la cofradía británica que los formó y de la que posteriormente se independizó) luchan en contra de ellas para evitar su avance. Para cumplir con esta misión cuentan con un equipo formado por cinco chicos que cuentan con diversos poderes y que cargan con sus propios demonios. A simple vista tenemos el clásico grupo de cinco héroes a la usanza de “Gatchamen”, “Los Caballeros del Zodiáco” y como dijo un amigo por allá “Los Power Rangers”, pero no todo es lo que parece, pues si bien en un principio nos encontramos con los estereotipos del líder correcto y bueno (tipo jovencito de la película), el hombre intelectual y reflexivo (Algo así como Giorgio de “El Galáctico” ¿Alguien se acuerda de él??), el chico malo, la mina cabrona y la niña tierna e inocente emocionalmente bloqueada, a medida de que avanza la trama, se va develando lo que hay detrás de cada uno de estos héroes, mostrándonos que hay bastante oscuridad dentro de ellos…. Una de las cosas que ayudaba a dotar a los personajes de mayor profundidad era la existencia de material anexo, especialmente los webcómics, siendo, para mi gusto, los más notables “Asfixia” y “ Sin Remordimientos”, y personalmente, me habría agradado que se hubiera adoptado el estilo del primero en el cómic impreso, pues a ratos el exceso de color marea y distrae. Este último punto fue bastante controvertido y posteriormente se explicó que esta brillantez y colorido tenía como fin hacer más dramático el contraste cuando sucedieran hechos realmente oscuros, como en el tomo tres donde se nota una gama cromática más apropiada plagada de grises, azules, cafés y púrpuras, aunque aún así lo encontré demasiado limpio como para un cómic de terror. Lo que me lleva a preguntarme si era realmente un cómic de terror: Yo creo que no, porque francamente no me asustó para nada aunque sí me entretuvo bastante y logró engancharme lo suficiente como para querer seguir comprándolo y que el dinero desembolsado no se sintiera como una patada en mi billetera (como me pasó con el Caleuche edición aniversario).


Graveyard es un cómic que se lee con facilidad una vez que superas el shock inicial del exceso de color (algo que a lo mejor le pasa a los lectores criados bajo la cultura del blanco y negro), pero que su lectura sea amena y fácil no significa que estemos ante una obra simplona, pues tanto el desarrollo de los diálogos como la dosificación de la información relativa a los personajes y los hechos es sobria y coherente. Por otro lado, considero que la composición de las páginas y de cada una de las viñetas son excelentes, sobre todo porque de vez en cuando aparecían planos y ángulos notables y bastante originales.

En cuanto al dibujo a cargo de Eduardo Bromhbley, puedo decir, que me pareció muy bueno a excepción de algunos problemillas anatómicos que aparecían de vez en cuando. Es fluido, dinámico y las escenas de acción están estupendamente logradas. El trabajo de los fondos es más irregular, sobre todo en lo que se refiere a los interiores de la mansión, donde a veces los personajes se ven como pegados y los muebles como rendereados, no sé, no se integran muy bien. Otro punto interesante a destacar son las bellas portadas que, a cargo de Karla Díaz, mostraban a los personajes en situaciones cotidianas que no decían mucha relación con la trama del cómic pero que sí dejaban en claro aspectos de la personalidad de los chicos (me quedé esperando la portada de Samuel) lo que refuerza mi teoría de que los horrores cósmicos y misterios varios eran una excusa para adentrarnos en las mentes de Arturo, Lucrecia, Melchor, Samuel, Leontina y la Dama Ambar y ver cómo enfrentan las pruebas que el destino les pone y cómo cada una de sus acciones y decisiones van marcando el curso de sus vidas y la de quienes los rodean… inmanencia pura y dura que se vio truncada por los avatares de nuestra economía actual.


En conclusión Graveyard es un buen cómic, una obra correcta que aplica de buena forma los códigos universales del cómic de hoy en día, ese que no es ni gringo ni japonés ni europeo, que es todo y nada… un cómic cosmopolita de excelente factura que puede competir en igualdad de condiciones con publicaciones de la Marvel, DC o Image y , aunque no propone ideas nuevas, introduce elementos que vale la pena rescatar… (si alguno de los chicos que alguna vez leyó un numero de Graveyard siente curiosidad por revisar la obra de Lovecraft que lo inspira me doy por pagada).


Ojalá que LUF siga desarrollando este proyecto al menos en su plataforma de Internet. (Para mayor información visiten: http://www.lufeditorial.com


PD: Las imágenes usadas pertenecen a editorial LUF y el tomo 4 de Graveyard está disponible en formato digital en la página de la editorial =).


6 comentarios:

Anónimo dijo...

me tienes que prestar esos tebeos, nena!!

Ashurita dijo...

obvio nya... oye.. este finde me quedo, así que estamos hablando =)

Anónimo dijo...

Hola, me llamo Maggie... Estaba siguiendo el comic desde el norte del país y me pareción bastante bueno, meencantó el comic... ahora, recién me enteré que la editorial cerró o algo así y no alcancé a ver el tomo 4 que, según dicen, está(ba) en digital en la página... si alguien lo tiene ¿Podría pasarmelo porfa?
Se los agradecería mucho ;)

Ashurita dijo...

Hola Maggie... la verdad es que el cómic no lo tengo, creo que no lo bajé y lo leí desde la página y ahora no se puede leer de ahí, no sé si lo habrán sacado o no, pero igual, date una vuelta por la página de luf para, por último contactarte con alguien del equipo a ver si te pueden decir donde descargarlo en la página están los mails de algunos y sus páginas del DEviant art, donde puedes contactarlos.

http://lufeditorial.blogspot.com/

Saludos.

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

Quería saber si sabes algo de Graveyard en la actualidad. Solo tengo los 2 primeros números y el 3ero no sé donde conseguirlo. El 4to no sé si alcanzó a ver la luz.
Saludos